Oro nativo de Sésamo, Vega de Espinareda, León

martes, 13 de noviembre de 2018

Formación Cuarcita de Vega

Oro nativo. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 12257 EXCOL Joaquín Folch (Fot. J.M. Sanchis)

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Los notables relieves generados por las cuarcitas y pizarras ordovícicas de Peña Alta (Formación Cuarcita de Vega) se disponen a poco más de 1000 m al W de la pequeña localidad de Sésamo, en término municipal de Vega de Espinareda. La actividad minera romana en la zona debió ser muy intensa, tanto en las cuarcitas y diques de cuarzo que las atraviesan como en los rojos coluviones subyacentes que descienden hacia el Este, donde se aprecian numerosísimas zanjas-canal y otras estructuras propias del laboreo romano del oro.

Formación Cuarcita de Vega

Etiqueta manuscrita de Joaquín Folch. Anverso.

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En verano de 1946, vecinos de Sésamo explotan un filón con oro que al parecer produjo notables ejemplares. Alertado por ello, el ingeniero de minas Primitivo Hernández Sampelayo visitó la zona, publicando poco después su Nota sobre el afloramiento aurífero de Sésamo, Vega de Espinareda (León). Según podemos leer en las etiquetas manuscritas de Joaquín Folch que se acompañan, el ejemplar que hoy figuramos, procedente de su colección de duplicados, fue incorporado a la misma en la citada fecha de 1946. Hoy se conserva en el Museo de Ciencias Naturales de Álava con ID MCNA 12257.

Formación Cuarcita de Vega

Etiqueta manuscrita de Joaquín Folch. Reverso.

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Desgraciadamente, las consiguientes investigaciones y concesiones derivadas de los hallazgos de los años 40 del pasado siglo no dieron el fruto esperado. En el camino de descenso desde Peña Piñera hacia la Fuente del Castañal, aún podemos ver pequeñas escombreras de esas labores modernas en las que aún es posible recoger diversos sulfuros como pirita, esfalerita var. marmatita y galena. Pero ni rastro del preciado metal.

Grupo Laviana: Pozo Barredos. Carrio, Laviana, Asturias

lunes, 12 de noviembre de 2018

El pozo Barredos (no confundir con el pozo Barredo, de Mieres) comenzó a profundizarse en 1906, mediante un sencillo castillete provisional de madera, que posteriormente fue sustituido por otro metálico de 16 m. Junto a este hubo otro, auxiliar, de acero laminado. Estuvo equipado con una máquina de extracción de vapor de 240 caballos de potencia, construida en los talleres de la Sociedad Metálica de Linares, de bobinas de cable plano.

Grupo Laviana: Pozo Barredos

Plaza del pozo con su castillete, hacia 1950 (Fot. Alto Nalón)

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En sus orígenes, el pozo perteneció a los hermanos Felgueroso, quienes adquirieron las concesiones a la Sociedad Santa Ana en 1905 por tres millones de reales, pero en 1920 se lo vendieron a la empresa Duro Felguera, que en 1927 instaló un nuevo castillete, de mayor altura, equipado con una máquina de extracción de 300 HP y dos bobinas para cable plano, fabricada por la casa Güttehoffnungshatte-Ster-Krade en Alemania. El coste de estos cambios fue de 186.072,65 pesetas. Tenía entonces el pozo 160 m de profundidad.

Grupo Laviana: Pozo Barredos

El pozo, en época reciente (Fot. J.M. Sanchis, 2014)

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Barredos y su vecino Carrio quedaron unidos por la cuarta planta, a cota +130,55, por debajo del río Nalón, estando conectados en la superficie mediante un puente colgante metálico, cuya tipología es única en Asturias.

HUNOSA suspendió la actividad en él al hacerse cargo de la explotación en 1967, desguazando el castillete y utilizándolo como pozo auxiliar para el circuito de retorno de la ventilación.

Oro de mina Sultana, Cala, Huelva

viernes, 9 de noviembre de 2018

Mina Sultana

Oro nativo en cuarzo. 3,5 x 2 x 2 cm. Col. José Miguel Cavia JMC 2051 (Fot. J.M. Cavia)

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Figuramos hoy un ejemplar de oro nativo conservado en la colección J.M. Cavia, procedente de la mina Sultana. Esta benefició el cobre de un filón de cuarzo intragranítico en el que el oro podía alcanzar hasta los 100 gramos por tonelada.

Coto minero de Obregón, Obregón, Villaescusa, Cantabria

jueves, 8 de noviembre de 2018

La explotación de la mina de Obregón es iniciada por J. Mac Lennan en 1869, quien la vendería a la compañía Orconera Iron Ore Co. Ltd. en 1896, quien la estuvo explotando hasta 1951, año en que fue adquirida por Altos Hornos de Vizcaya. Posteriormente, esta empresa la transfirió a Agruminsa, en 1968.

Coto minero de Obregón

Instalación en la zona alta de la montaña (Fot. J.M.Sanchis, 2018)

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La mayor parte de su producción era consumida por la misma compañía propietaria en sus altos hornos de Vizcaya, aunque una parte del mineral era enviado a la factoría que ENSIDESA poseía en Gijón. A finales de los sesenta comenzaron a emplearse grandes palas excavadoras para la extracción del mineral de hierro, transportándose la producción en camiones, lo que supondría el desmantelamiento de las líneas férreas.

Coto minero de Obregón

Vista general de la zona de trituración (Fot. J.M.Sanchis, 2018)

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La reconversión de la siderurgia de 1970 provocaría el cierre de algunas minas de hierro, aunque las de Obregón se mantuvieron en actividad hasta 1986, fecha en la empresa, alegando el agotamiento del yacimiento, detuvo la producción en principio durante un año, aunque los trabajos no volvieron a retomarse.

Coto minero de Obregón

Planta de concentración (Fot. J.M.Sanchis, 2018)

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En 1989 los terrenos e instalaciones fueron adquiridos por la Diputación de Cantabria, pasando parte de los mineros a integrarse en CANTUR (Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística), para efectuar trabajos en el futuro Parque de la Naturaleza de Cabárceno, inaugurado en 1990.

De aquellas instalaciones se ha preservado la Planta de Concentración, inaugurada en 1970, en la que destaca un gran trómel fabricado por la empresa alemana Krupp. En esta planta se trataban anualmente más de 600.000 toneladas de tierras.

Wulfenita de mina El Centenillo, Albuñuelas, Granada

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Mina El Centenillo

Wulfenita. 10 x 8 x 4 cm. Col. José Miguel Cavia JMC 2219 (Fot. J.M. Sanchis)

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Figuramos hoy dos ejemplares de wulfenita procedentes de la mina El Centenillo, en los Altos del Humo, a algo menos de 10 km del granadino término municipal de Albuñuelas. Estos agregados de cristales tabulares de aceptable calidad, no muy abundantes en El Centenillo, fueron extraidos en la última década del siglo XX. Hoy se conservan en la Colección J.M. Cavia con ID JMC 2219 y JMC 2315.

Mina El Centenillo

Wulfenita. 3 x 3 x 0,5 cm. Col. José Miguel Cavia JMC 2315 (Fot. J.M. Cavia)

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Pozo Curuxona, Curuxona, Santiago Arenas, Siero, Asturias

martes, 6 de noviembre de 2018

Pozo Curuxona

Polvorín (Fot. J.M. Sanchis, 2015)

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En 1917, Matías Ibrán, Director de Fábrica de Mieres, y Francisco Orueta adquirieron un grupo minero que Eugenio Quintana poseía en la Curuxona, constituyendo posteriormente para su explotación la S.A. Hulleras de Rosellón, de la que formaba parte la familia Figaredo. El grupo estaba compuesto por las concesiones Adela, Leocadia, Pepa, No te Escapes, Natalia, Prusiana, Pepilla y alguna más.

Pozo Curuxona

Muros de sujeción en la entrada de la galería (Fot. J.M. Sanchis, 2015)

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Este pozo vertical, de 167 m de profundidad, llegó a tener cuatro plantas y un castillete metálico de 20 m de altura, hoy desaparecido, del cual únicamente hemos podido encontrar un par de fotografías. Dispuso, además, de una central termoeléctrica, montada en 1918, encargada de suministrar la energía que la explotación precisaba.

En 1932 las concesiones fueron adquiridas por la compañía Duro Felguera, que la abandonaría en 1933. Sus propiedades serían adquiridas tras el cierre por la sociedad Minas de Langreo y Siero.

Pozo Curuxona

Lavadero reconvertido en viviendas (Fot. J.M. Sanchis, 2015)

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Se ha conservado la gran chimenea de la central y el polvorín, mientras que la casa de aseos, oficinas, lampistería, el lavadero y el botiquín son ahora viviendas particulares. La caña del pozo está protegida por un muro de ladrillo, junto al cual aún se distinguen los apoyos del castillete. La casa de máquinas desapareció hace ya muchos años. Cercana a estas viviendas se encuentra la estrecha bocamina del primer piso del grupo.

Mina do Rebentão (Minas Lagares do Estanho), Queiriga, Vila Nova de Paiva, Distrito de Viseu, Portugal

lunes, 5 de noviembre de 2018

Figuramos hoy un excelente cristal de casiterita conservado en la Colección Joaquín Folch con ID 7903, procedente de la gran pegmatita de Queiriga, concretamente de la mina do Rebentão, más conocida en el ámbito coleccionístico como Lagares do Estanho.

Mina do Rebentão

Casiterita sobre albita. Cristal de 2,5 cm. Col. Joaquín Folch Nº 7903 (Fot. Francisco Piña)

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La mina do Rebentão benefició estaño y volframio en un cuerpo pegmatítico de 1 km de corrida cuya máxima potencia, en su parte central, alcanzaba los 12 m. Parece ser que las labores de interior alcanzaron los 180 m de profundidad. El ejemplar fue diapositivado en su día por Francisco Piña y figurado en la revista Bocamina, 12, 2003.

Grafiti minero

domingo, 4 de noviembre de 2018

En el municipio leonés de Igüeña se inauguró el pasado mes de agosto un monumental grafiti como homenaje a la actividad minera que durante muchos años fue el motor económico del municipio. Su autor, David Esteban, ha querido reflejar en el rostro del minero el esfuerzo que la extracción del carbón exige, mientras que tras él se abre el túnel de la esperanza. 14 días de trabajo, el auxilio de una grúa de 18 metros y docenas de litros de pintura en spray fue todo cuanto necesito el artista para culminar su obra.


Número de fotografías: 7 (Clic en la foto para ver secuencia)

Ocupa este precioso mural toda la medianera lateral de un edificio de cuatro alturas, junto al albergue de peregrinos de El Camino Olvidado, una antigua ruta jacobea que arranca en Bilbao y atraviesa la provincia de León hasta llegar a unirse con el Camino Primitivo en Villafranca del Bierzo, para desde allí continuar hasta Santiago de Compostela.

La colección de Filipinas

viernes, 2 de noviembre de 2018

Ese es el título del nuevo libro que acaba de publicar Jesús Villar, donde se analiza desde diversos contextos (histórico, geológico, minero, etc.) la colección mineralógica preservada en el Museo Histórico Minero Don Felipe de Borbón y Grecia, procedente de aquella antigua colonia española y que fue enviada a Madrid en 1897.

ISBN 978-84-1304-147-6

A este amplio estudio histórico y mineralógico se acompaña la catalogación completa de la colección, rescatada, reagrupada y documentada recientemente, junto a un buen número de imágenes de los ejemplares más destacados que la componen, entre los que destacan los oros (var. Electrum) con altaita, luzonitas, crocoitas y enargitas, entre otros.

Agradecemos a D. Benjamín Calvo, Director del Museo, y a Christian Peña, su conservador, la deferencia que han tenido con MTI al remitirnos dicha publicación.

Ferias y eventos para Noviembre 2018

jueves, 1 de noviembre de 2018


Número de fotografías: 8 (Clic en la foto para ver secuencia)