Minas de Tharsis: maquinaria minera (II)

lunes, 23 de abril de 2018

Presentamos en este segundo post dedicado a la maquinaria minera que se exhibe en diversos emplazamientos de Tharsis, dos interesantes locomotoras: una de ellas, la llamada Saucita, de vapor, y otra, diesel, construida por Alsthom.

La Saucita


Número de fotografías: 6 (Clic en la foto para ver secuencia)

Saucita, adquirida en 1869, estuvo dedicada al transporte de mineral desde las minas de Tharsis hasta el cargadero que la compañía tuvo en Corrales, en el río Odiel. Se trata de una locomotora de vapor del tipo 020T fabricada hacia 1869 por la compañía escocesa Dübs & Co., cuyo número de fábrica, el 309, fue reemplazado en las minas por el número 5. De este mismo fabricante dispuso la The Tharsis Sulphur and Copper Co. Ltd. una decena de máquinas de vapor, bautizadas con los nombres de Odiel, Meca, Álamo, Multa, Saucita, Oraque, Corrales, Tiesa, Tharsis y Gua. Esta última, la nº 10, fue la que realizó el primer viaje con pasajeros. Saucita se encuentra emplazada sobre un monolito en la plaza del Dr. Martin Mora, frente al Ayuntamiento.

La línea férrea fue inaugurada el 1 de enero de 1869, y se construyó con un ancho de vía poco empleado o conocido, de 1219 mm, únicamente empleado por los ferrocarriles escoceses. Quedó clausurada oficialmente el 1 de enero del 2000.

La 69


Número de fotografías: 9 (Clic en la foto para ver secuencia)

La segunda de las locomotoras presentes en el casco urbano de Tharsis (rotonda de la A-475) es una Alsthom con motor diesel, a la que acompañan dos grandes vagones. La locomotora, del tipo BB1100 diesel-eléctrica de 925 CV de potencia formó parte de un pedido de 5 máquinas adquiridas en 1966, numeradas en Tharsis desde la 66 a la 71. Desarrollaba una velocidad de 70 km/hora y fueron destinadas a los servicios en línea, trabajando generalmente agrupadas en parejas, arrastrando formaciones de 20 vagones.

A esta locomotora, vandalizada por grafiteros, le acompañan un par de vagones de carga, los números 20 y 11, con un peso muerto de 2.500 kg cada uno de ellos, capaces de transportar 5.000 kg.

Geolodía 2018

domingo, 22 de abril de 2018

Los próximos días 12 y 13 de mayo tendrán lugar las 56 excursiones programadas para la edición del Geolodía 2018 por todo el territorio nacional.

El Geolodía se originó en Teruel en 2005 a iniciativa del Instituto de Estudios Turolenses. Pronto se extendería por todo el país y recibiría el apoyo de la Sociedad Geológica de España SGE, la Asociación Española para la Enseñanza de las Ciencias de la Tierra AEPECT y el Instituto Geológico y Minero de España IGME.


Número de fotografías: 8 (Clic en la foto para ver secuencia)

Hemos incluido sobre estas líneas un visor con aquellas convocatorias de mayor interés mineralógico o minero, bien de forma monográfica o incluyendo alguna parada en su programa.

Bajo estas líneas incluimos un visor con el resto de convocatorias, cuya amplísima oferta temática y geográfica no te dejará indiferente. Busca el que te pille más cerca y ¡ánimo!


Número de fotografías: 41 (Clic en la foto para ver secuencia)

Para quienes deseen acceder a la documentación complementaria de cada programa, puede hacerlo en el siguiente enlace de la Sociedad Geológica de España.

Azufres efímeros del Teide

sábado, 21 de abril de 2018

Volcán Teide

Tapizado de cristales de azufre consecuencia de la actual actividad fumarólica en el cráter del Teide (Fot. Mar Alonso, 2018)

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Nos remite Mar nuevas imágenes de los efímeros cristales de azufre de las fumarolas del Teide, captadas esta semana durante las sistemáticas labores de medición de gases que los técnicos de INVOLCAN realizan en el cráter.

Volcán Teide

Tapizado de cristales de azufre consecuencia de la actual actividad fumarólica en el cráter del Teide (Fot. Mar Alonso, 2018)

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Aunque las primeras extracciones conocidas de azufre en el Teide se remontan a comienzos del siglo XVI (entonces mineral estratégico para la fabricación de pólvora negra), las primeras explotaciones modernas, bajo concesión, no se realizan hasta finales del siglo XIX, cubriéndose con dificultad el consumo interno de la isla (fundamental para combatir las plagas de hongos de los viñedos y para el saneamiento de barricas y toneles). La actividad extractiva se intensifica con la I Guerra mundial, al caer en picado la importación del azufre procedente de los volcanes italianos, prolongándose solo hasta el final de la guerra. En 1918, la Orotava se opuso a nuevas concesiones, lo que no impidió su extracción clandestina hasta los años 40 del pasado siglo.