Fluoritas de mina San Luis, Bilbao, Vizcaya (2)

lunes, 16 de julio de 2012

Mina San Luis

Fluorita sobre dolomita. Encuadre 13 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 4298 (Fot. E. Ortiz de Zárate)

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Nuevas imágenes de Enrique Ortiz de Zárate, en esta ocasión captadas sobre los ejemplares MCNA 04298, MCNA 07781 y MCNA 08417 del Museo de Ciencias Naturales de Álava. Aunque la especie protagonista de las mismas es la fluorita, es destacable el brillo y hábitos de las calcitas acompañantes, de las que os mostraremos en breve algunas secuencias.

Mina San Luis

Fluorita y calcita sobre dolomita. Encuadre 36 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 7781 (Fot. E. Ortiz de Zárate)

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Mina San Luis

Fluorita sobre dolomita. Encuadre 13 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 4298 (Fot. E. Ortiz de Zárate)

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Mina San Luis

Fluorita y calcita sobre dolomita. Encuadre 36 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 7781 (Fot. E. Ortiz de Zárate)

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Cargadero de Ribadeo, Lugo

domingo, 15 de julio de 2012

Cargadero de Ribadeo

Vista del cargadero desde el puerto deportivo (Fot. J. Alonso, 2012)

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En 1903 se denuncian y entran en explotación las minas de hierro de Vilaoudriz, con las concesiones Vieiro, Luisa, Consuelo y Boulloso. Las citadas labores dieron lugar al nacimiento de la villa de A Pontenova y al levantamiento de los hornos de calcinación.

Cargadero de Ribadeo

Flanco sur del cargadero (Fot. J. Alonso, 2012)

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El comienzo de la Primera Guerra Mundial trae consigo una enorme dificultad para los fletes, por lo que la "Sociedad Minera de Villaodrid" adquiere en 1915 un vapor de 2200 Tm, que fue hundido después de la guerra, siendo reemplazado por el vapor Villaodrid. La producción de hierro era exportada a Inglaterra fundamentalmente, pero con la llegada de la Guerra Civil Española la producción fue decayendo hasta el apagado de los hornos por falta de carbón. Diversas reparaciones después de la guerra permitieron proseguir con la explotación de las minas hasta finales de la década de los cincuenta del siglo XX.

Cargadero de Ribadeo

Vista frontal de los dos depósitos de mineral, uno para el mineral denominado rubio y el otro para el mineral calcinado (Fot. J. Alonso, 2012)

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En 1902, un año antes de formalizadas las denuncias mineras, comenzaron las obras del ferrocarril minero de vía estrecha, que finalizarían en 1904. Con 34 km de recorrido, daba salida al mineral de hierro por el puerto de Ribadeo. Tras el cierre de las minas, el tren siguió funcionando hasta 1964 para el transporte de mercancías y personas.

Cargadero de Ribadeo

Depósitos de mineral y cargadero (Fot. J. Alonso, 2012)

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A 800 m de la estación de Ribadeo, en el lugar denominado Porto Estreito, se construía en 1902-1904 el cargadero metálico de dos líneas de via sobre tres pilares, que con una longitud de 55 m, permitía la carga de entre 1200 y 2000 toneladas de mineral por cada ocho horas trabajadas. El cargadero, tipo Cantilever, disponía de dos depósitos, uno para mineral rubio y otro para mineral calcinado.

Cargadero de Ribadeo

Cargadero desde el carril de vagonetas (Fot. A.J. Cotchico, 2012)

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Tal como podemos leer en el tomo 54 de Revista Minera, correspondiente al año 1903, el cargadero fue proyectado por el ingeniero Luis Torres Vidosola, con el auxilio del ingeniero de caminos José Ponte y del ingeniero industrial Ramón Gortazar Manso. Fue suministrado por "Talleres de Miravalles" y construido por la empresa "Chavarri Petrement y Cía".

Cargadero de Ribadeo

Flanco norte del cargadero sobre sus tres pilares (Fot. A.J. Cotchico, 2012)

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Hoy, desmantelada su estructura metálica y sustituída por una pasarela de madera, constituye un bello mirador sobre la ría del Eo, como elemento fundamental del Parque Etnográfico del Cargadero de Ribadeo. Otro cargadero "florero" digno de nuestra actual cultura del ocio, construido sobre las ruinas de nuestro desmantelado patrimonio industrial.

Los datos históricos para la redacción de este post se han obtenido fundamentalmente de:

ABRAIRA, M.A. (2005). Contribución á historias das minas de Vilaoudriz, un século despois. Auxe e extinción da industria do ferro na provincia de Lugo. Boletín do Museo Provincial de Lugo, XII (1): 139-182.

ARBIZU, M.; MÉNDEZ-BEDIA, I.; RÁBANO, I. y TRUYOLS, J. (1998). Explotación minera de los hierros de Villaodrid-A Pontenova (Lugo, NO de España). Geogaceta, 23: 11-13.

El asombroso Sr. Quico y sus paisanos

sábado, 14 de julio de 2012

Si algo bueno tiene irse de minas a Asturias, además del placer de encontrarlas en abundancia, es la de ir hallando durante la búsqueda a personajes de cualidades humanas sorprendentes. Gentes abiertas, hospitalarias, amables y entrañables que te abren con la misma facilidad sus hogares y sus almas. Como el anónimo matrimonio de Vallongo, aferrados a su tierra en un pueblín casi desierto del Concejo de Grado, luchando para sobrevivir contra la administración, las exigencias europeas y los lobos, añorando la actividad de “su” mina Julia, abandonada desde hace ya demasiados inviernos, dejándonos en el aire una pregunta, más bien una súplica: ¿Volverán a abrir la mina?

O como José Manuel, picador, vigilante, miembro de la Brigada de Salvamento con varias vidas recuperadas en su haber, incluida la suya y, sobre todo, minero, hijo y nieto de minero, un auténtico raza-lobo, de los pocos que aún quedan, quien a pie del castillete del pozo Samuño me habló durante horas de la mina y lo minero, con orgullo, con pasión, con conocimiento, y del que aprendí más sobre laboreo, ramplas, grisú y tragedias que en cien tratados técnicos sobre este arte. A sus casi 70 años, con medio cuerpo roto por un derrabe y el otro medio mal remendado, me aseguraba con rotundidad y firmeza: Si me dejarán, volvería a la mina ahora mismo.

Asturias

El asombroso Sr. Quico

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Y el Sr. Quico. El asombroso Sr. Quico. Hombre de pequeña estatura, ojos claros y despiertos, con agilidad de ardilla, a pesar de su invalidez, causada por un accidente de tractor que le condenó al uso de muletas. Fue mi guía en el difícil trayecto desde Bobia hasta la mina El Milagro, abriéndose paso a través de la espesura del helechal, del empinado prado, del imposible y casi selvático monte, hasta llevarme con la precisión de un GPS a los pozos ocultos de aquella histórica explotación. Hablando sin parar del cobre, de la minería, del paisaje, dejándome atrás casi sin resuello, sudoroso y medio muerto, dándome ejemplo de fuerza y ánimo. De coraje y de valía, de superación y de ansia por vivir, a pesar de todo. A pesar de sus 80 años.

Cuando regresamos a su domicilio, únicamente me dijo: ¿Quiere tomarse un culín de sidra conmigo?

¡Qué hermosa lección, Sr. Quico!


J.M. Sanchis

Anillos de Liesegang

viernes, 13 de julio de 2012

Tras un brevísimo paréntesis vacacional, reiniciamos la actividad en MTI Blog con este bonito post sobre los anillos de Liesegang remitido por Rafa Muñoz.

Mina La Murta

Anillos de Liesegang en las areniscas de La Corraliza (Fot. Rafa Muñoz Alvarado, 2010)

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En las areniscas del Buntsandstein de la cantera de La Corraliza (mina La Murta), en Vall d’Uixó, podemos observar un fenómeno conocido como Anillos de Liesegang. Este fenómeno es frecuente en otros tipos de rocas así como en el sílex o en la malaquita.

Mina La Murta

Arenisca con anillos de Liesegang (Fot. Rafa Muñoz Alvarado, 2010)

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El nombre de estos anillos proviene como es natural de su descubridor Rafael Eduard Liesegang, químico y fotógrafo alemán, quien en 1896 experimentando en el laboratorio observó este fenómeno y aunque hay referencias de que en 1855 F. F. Runge (químico alemán que identificó la cafeína) ya lo había mencionado, fue Liesegang quien posteriormente dedicó gran parte de su trabajo a la investigación del mismo.

Mina La Murta

Arenisca con anillos de Liesegang y con azurita. 8 x 7 cm (Col. y Fot. Rafa Muñoz)

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El glosario geológico lo define como “bandas o anillos concéntricos, secundarios, causados por la precipitación rítmica de fluidos saturados en las rocas. Los colores rojos son debidos a óxidos e hidróxidos de hierro. El hierro precipitado obstruye los espacios porosos entre los granos de arena y el agua es forzada a moverse alrededor de los depósitos, formando patrones circulares o paralelos conocidos como bandas o anillos de Liesegang. El hierro puede proceder de superficie o de estratos superiores, pero también de vetas y láminas incluidas en la roca”.

Mina La Murta

Arenisca con anillos de Liesegang. 12 x 5 cm (Col. Honorio Cócera, Fot. Rafa Muñoz)

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Durante más de 100 años se ha intentado explicar este fenómeno natural que al ser un proceso de precipitación periódica se da habitualmente en el laboratorio pero al que todavía no consiguen dar una explicación matemática completa, por algo será...

Mina La Murta

Vista general del yacimiento (Fot. Rafa Muñoz Alvarado, 2010)

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ACOPIOS: La diaforita en Hiendelaencina

lunes, 2 de julio de 2012

Incluimos hoy en el nº 3 de nuestra querida revista on line ACOPIOS, el artículo La diaforita en Hiendelaencina (Guadalajara, España), firmado por Ignacio GASPAR SINTES.

Minas de Hiendelaencina

Freieslebenita, cristal de 1 cm. Hiendelaencina, Guadalajara, Castilla La Mancha. Col. y foto I. Gaspar

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Resumen

GASPAR SINTES, I. (2012) La diaforita en Hiendelaencina (Guadalajara, España). Acopios, 3: 27-34.

Hiendelaencina fue en el pasado un importante productor de plata, proporcionando abundantes y excelentes muestras de sulfuros argénticos bien cristalizados. Entre ellos destaca la freieslebenita, un raro sulfoantimoniuro de plata y plomo, donde Hiendelaencina ha proporcionado en el pasado las mejores muestras a nivel mundial, con cristales hasta 3 cm. Siempre se ha sospechado la posibilidad de que parte de las muestras clasificadas como freieslebenita en este yacimiento pudieran corresponderse con su dimorfo, la diaforita, de la cual sólo se puede diferenciar a través de técnicas de análisis del tipo DRX (difracción de rayos x). Este trabajo presenta los resultados llevados a cabo sobre una muestra recogida en la Mina La Fuerza Hiendelaencina, los cuales arrojan como resultado la diaforita.

Minas de Hiendelaencina

Diaforita, Mina Suerte, Hiendelaencina. Pieza del Museo de la Escuela de Minas de Madrid (Fot. J. Deusedes).

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Como ya sabéis, la recepción de artículos originales para este número 3 permanecerá abierta hasta el mes de noviembre de 2012. Aguardamos vuestras contribuciones y comentarios.

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HASTIAL 2, 2012: Nueva contribución (6)

domingo, 1 de julio de 2012

Hastial 2012

Traslado de cuadros de El Prado en un camión militar, en 1937 (Fot. Junta Delegada del Tesoro Artístico, en el Archivo del Museo del Prado)

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Con el título La mina Canta y el Tesoro Español, firmado por José Manuel SANCHIS, proseguimos la incorporación de contenidos para este Vol. 2 (2012) de nuestra publicación on line HASTIAL.

Mina Canta

Bocamina Canta (Fot. J.M. Sanchis, 2011)

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Mina Canta

Galería colapsada con entibado en mina Canta (Fot. J.M. Sanchis, 2011)

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Resumen

SANCHIS, J.M. (2012). La mina Canta y el tesoro español. Hastial, 2: 247-304.

Una pequeña mina de talco del Pirineo, la mina Canta, se vio convertida en plena Guerra Civil española en el escenario de una de las más apasionantes historias acaecidas en la contienda, al convertirse en el refugio que albergó uno de los mayores tesoros de todos los tiempos: el oro de la República y los cuadros del Museo del Prado.

Mina Canta

Murales pintados por M. Giralt (Fot. J.M. Sanchis, 2011)

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Mina Canta

Conversando con Giralt (Fot. J.M. Sanchis, 2011)

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Como ya sabéis, la recepción de artículos originales para este Vol. 2-2012 permanecerá abierta hasta el mes de diciembre de 2012. Aguardamos vuestras contribuciones y comentarios.