Minas de Fontao, Fontao, Vila de Cruces, Pontevedra

viernes, 8 de septiembre de 2017

Minas de Fontao

Vista general, hacia 1950 (Fot. Museo de Fontao)

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La existencia del estaño en Fontao era conocida desde 1871 (mina San Roque) caducada en 1882. Fue entre 1886 y 1888, cuando el británico Thomas F. Burbury registró las concesiones Tiro (nº 80) y Sidón (nº 94), ambas de “hierro, estaño y wolfram”, en Carbia (hoy Vila de Cruces), cuya propiedad fue participada en 1897 por la sociedad The San Finx Tin Mines Ltd., quien vendería sus concesiones de Fontao y Lousame en 1909. Tras diversos cambios de propiedad, las minas se paralizaron en 1921. La colindante mina Angelita (nº 161, en el término de Silleda) lo había hecho ya en 1918. Estas tres últimas concesiones continúan estando vigentes*.

Minas de Fontao

Vista general del lavadero (Fot. J.M. Sanchis, 2017)

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La recién creada compañía Societé des Etains de Silleda, de capital francés, reemprendió los trabajos en 1927, aunque la crisis del 29 provocaría un nuevo cierre en 1932, permaneciendo detenidas hasta 1934, cuando fueron arrendadas a la Societé Financiere et Industrielle de France.

Minas de Fontao

Residencia de capataces, conocida como El Gurugú, frente a la mina Angelita (Fot. J.M. Sanchis, 2017)

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La Guerra Civil española no paralizaría su actividad, produciéndose una gran expansión durante la II Guerra Mundial, provocada por la demanda de volframio a nivel internacional para usos bélicos. En 1938 las explotaciones se militarizaron, convirtiéndose la mina en un destacamento militar, y tras ser incautadas en 1939 por el Gobierno de Franco, pasaron a ser propiedad de la familia Cort, a través de la empresa Wolfram Hispania, S.A., que en 1945 pasaría a denominarse Fomento Hispania, S.A.

Minas de Fontao

Acceso a la mina, junto al río Deza (Fot. J.M. Sanchis, 2017)

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En 1944 comenzaría un largo declive en la demanda de sus minerales, y a pesar del breve repunte que provocó la guerra de Corea (1950 a 1953), las minas acabarían por cerrar en 1963. Hasta esta fecha, las labores fueron subterráneas, beneficiando 5 filones principales y dos vetas derivadas de ellos. La mina contaba con 6 plantas, separadas entre si cada 25 m, pero solamente por las de los niveles 400 (cota 300 m) y 375 (cota 275 m) se accedía al exterior.

Minas de Fontao

Plano inclinado. 1930 (Fot. Museo de Fontao)

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El lavadero, equipado con machacadoras, cribas, vibrotamices, molinos y espesadores Dorr, y la planta de separación con mesas gravimétricas y celdas se encuentran emplazados en una ladera de fuerte pendiente en la margen derecha del río Deza, dentro del recinto minero.

Minas de Fontao

Plano de labores, años 70 (Fot. Museo de Fontao)

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Una nueva empresa, también controlada por los Cort, denominada Oberón, S.A. se hizo cargo de las minas en 1965, al adquirir la totalidad de las acciones de Societé des Etains de Silleda (en manos de otro Cort, Fernando, desde 1940) y las de Fomento Hispania, S.A., iniciando el laboreo a cielo abierto en la concesión Tiro en 1968, hasta que en 1974, la pobreza del yacimiento obligaría a su definitivo cierre. Las campañas de investigación efectuadas a partir de 1980 no dieron resultados positivos, suspendiéndose todos los estudios en 1987.

* En el Catastro Minero no aparece el nombre de sus propietarios actuales.

Cechita de mina María Magdalena, Ulldemolins, Tarragona

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Mina María Magdalena

Cechita sobre fluorita. Encuadre 2 mm (Col. y Fot. Rafael Muñoz)

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Este raro hidrovanadato de Pb y Fe, descrito por primera vez en la mina Alexander (Vrancice, Bohemia, República Checa) y cuyo nombre hace honor al mineralogista checo de la Universitat Carolina de Praga František Čech (1929-1995), ha sido localizado recientemente por miembros del GMC (Grup Mineralògic Catalá) en la mina María Magdalena, Ulldemolins (Tarragona, Cataluña, España). Figuramos hoy algunos ejemplares fotografiados por Rafael Muñoz y conservados en su colección particular.

Mina del Pico Peruyera (Peluyera), Soto, Llorío, Laviana

martes, 5 de septiembre de 2017

Mina del Pico Peruyera

Bocamina de una pequeña calicata de investigación (Fot. E. Pérez, 2017)

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No poseemos datos sobre esta mina, ni tan siquiera su nombre, por lo que le asignamos provisionalmente el del paraje donde se ubica, el Pico Peruyera (Peluyera en algunos mapas topográficos a escala 1:25000 antiguos). La minería del cobre en la zona de Laviana se inició a mediados del siglo XIX, finalizando a principios del XX; existían denunciadas en estas fechas más de media docena de minas (Amparo, Auristela, Concha, Florentina, Inés, San José y Soledad), todas ellas propiedad de la empresa madrileña Félix Romero y Cía, al igual que sucedía con las cercanas Minas de Llampaces. Los cobres de Felguera, cerca de Villoria (pequeña aldea al oeste de la Sierra del Crespón) fueron beneficiados en 1856.

Mina del Pico Peruyera

Galería descendente (Fot. E. Pérez, 2017)

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G. Schulz señalaba en su obra Descripción Geológica de Asturias la existencia de una mina de calamina en la “Peña de Peruyera o de Samielles”, que presumimos pudiera tratarse de la mina Casualidad, propiedad de José Rubiano (Unión Asturiana), trabajada en 1843 y cercana a la que mostramos en este post, cuyas fotos han sido tomadas por nuestro querido amigo Emilio Pérez.

Mina del Pico Peruyera

Galerías a distinto nivel (Fot. E. Pérez, 2017)

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La mina cuenta con una pequeña calicata, una bocamina principal de acceso y un plano inclinado interior cuya salida a superficie se encuentra cegada. Completan la explotación algunas galerías a distinto nivel, un pocillo y una chimenea de ventilación. En sus paredes predomina la azurita, que aparece con frecuencia en grandes masas formadas por cristales milimétricos, y con menor frecuencia, malaquita y otros no identificados.

Mina del Pico Peruyera

Carbonatos de cobre “in situ” (Fot. E. Pérez, 2017)

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Las minas se nos mueren, y con ellas, nosotros

domingo, 3 de septiembre de 2017

Pues si es cierto que una imagen vale más que mil palabras, aquí mostramos una que resume de manera contundente la realidad que se vive en muchos núcleos mineros de España, tras el cierre de las explotaciones. Tristeza, abandono, soledad, silencio y cientos de carteles que, como pequeñas esquelas, evidencian una muerte anunciada: se vende, se alquila…

Las minas se nos mueren

Ciaño, Langreo (Fot. J.M. Sanchis, 2017)

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La que presentamos fue tomada en una tarde cualquiera del mes de agosto en Ciaño (Langreo). A pocos metros del mítico pozo María Luisa, clausurado en diciembre del pasado año, y frente al parque Rosario Felgueroso. Viviendas que antaño fueron ocupadas por mineros hoy muestran su decrépita fachada en consonancia a la más que anunciada muerte minera. Ya no hay pálpito, ya no hay vida entre sus muros. Ya no quedan mineros.

Mientras tanto, en el otrora hermoso parque vecino, el vandalismo y la miseria puso su adecuada rúbrica a tanta desolación: el busto de Rosario Felgueroso, arrancado de su pedestal junto a una de las alegorías mineras del monumento a los hermanos Felgueroso. Igual suerte corrió el que allí erigieron sus paisanos en memoria de José León Delestal. Una pandilla de delincuentes hizo añicos en 2013 las esculturas para obtener unos miserables euros. Noble bronce transformado en droga, o en alcohol, o vayan Vds. a saber. Más de 20 toneladas, entre estos monumentos y otros, vendidas en chatarrerías con pocos escrúpulos. Total impunidad. Cosas de niños, llegaron a decir algunos. Disculpa y complicidad. Y el expolio siguió: dieciocho placas de bronce desaparecidas hace escasos días del monumento La mina y el mar de La Felguera.

Las minas se mueren (o las matan), y con ellas, los pueblos que las acogieron se desangran lentamente. Se vende. Se alquila. Requiescat in pace.

Fotografía y texto: J.M. Sanchis.

ACOPIOS 8, 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

Acopios 8, 2017

Nuestra querida revista digital ACOPIOS incorpora a su vol. 8, 2017 dos nuevas contribuciones relativas a la mineralogía topográfica ibérica. La primera de ellas lleva por título Nueva aportación mineralógica para las minas de Penouta (Boal, Asturias, España), firmada por Álvaro MARTÍNEZ.

Introducción

A. MARTÍNEZ (2017). Nueva aportación mineralógica para las minas de Penouta (Boal, Asturias, España). Acopios, 8: 1-10.

El Plutón de Boal es el mayor cuerpo ígneo de la Comunidad autónoma de Asturias y en relación con esta estructura geológica se encuentran varios indicios de wolframio explotados en diferentes épocas, los más importantes están situados en las estribaciones del monte Penouta, que beneficiaron principalmente los grupos de filones conocidos como Penouta y La Faya. Tras muchos años de inactividad es difícil reconocer restos mineros en la zona y la búsqueda de ejemplares se torna complicada. Sin embargo, en los últimos años, fruto del trabajo de entusiastas y aficionados se han producido algunos hallazgos interesantes. Este trabajo tiene como objeto dar a conocer uno de esos pequeños hallazgos que normalmente pasan desapercibidos, la aparición de pequeños cristales de rutilo, asociados en ocasiones a scheelita en las oquedades de un greisen rico en moscovita.

La segunda lleva por título Serrabrancaíta de la mina Sitio do Castelo, Folgosinho (Guarda, Portugal), firmada por Pedro ALVES y Anthony KAMPF.

Introducción

P. ALVES y A. KAMPF (2017). Serrabrancaíta de la mina Sitio do Castelo, Folgosinho (Guarda, Portugal). Acopios, 8: 11-15.

La mina Sítio do Castelo, también conocida como mina de Folgosinho, es una de las localidades portuguesas más interesantes en lo que respecta a minerales del grupo de los fosfatos. Esta antigua mina de cuarzo y volframio situada en el parque natural de Serra da Estrela, centro de Portugal, ha revelado a lo largo de los años y de varias publicaciones (Rewitzer y Röschl, 1984; Garate-Olabe et al, 2012; Alves et al, 2012; Alves, 2015; Kampf et al, 2017) una paragénesis extensa y muy interesante. Entre las especies más raras se incluye la zairita, lun’okita y la ecandrewsita, además de una especie con LT (localidad-tipo) en Folgosinho, la zincostrunzita (Kampf et al, 2017). Al ser una de las localidades de Portugal más visitadas por los mineralogistas, la lista de especies minerales sigue creciendo. Esta breve nota presenta la identificación en la mina Sitio do Castelo de la serrabrancaíta, un raro fosfato de manganeso, conocido sobre todo en las pegmatitas de Serra Branca y Conselheiro Pena, Brasil.

Acopios 8, 2017

Como ya sabéis, la recepción de artículos originales para este octavo volumen permanecerá abierta hasta el mes de diciembre de 2017. Aguardamos vuestras contribuciones y comentarios.