Los orígenes de este pozo datan de principios del siglo XVIII, con la explotación de la Mina del Castillo, empleándose para la extracción de mineral y bajada de materiales, empleándose para ello una especie de torno. Se encuentra situado en la plaza de Escosura, en pleno centro de la población y muy próximo al pozo de San Teodoro.

Mina de Almadén: Pozo de San Miguel
Recinto del pozo (Fot. J.M. Sanchis, 2024)
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A comienzos del XIX fue profundizado de nuevo, equipándolo con un castillete de madera y una máquina de extracción y desagüe. A partir de 1955 únicamente se empleó como pozo de ventilación.

Mina de Almadén: Pozo de San Miguel
El Cerco de San Miguel, en una postal de época (Col. J.M. Sanchis)
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En 1966 se reprofundizaría hasta la planta 19, alcanzando los 500 m de profundidad, y se instaló sobre su brocal un potente ventilador aspirante. La caña del pozo mide 3 m de diámetro y se encuentra totalmente revestida de hormigón.
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Las primeras referencias escritas que se tiene sobre las minas del Collado de la Plata, en la Sierra Peñarredonda, fueron hechas por Isidoro de Antillón en 1795. En su “Descripción del Partido de Albarracín” se expone cómo fueron descubiertas por Bernardo Bordás en 1780, y cómo fueron incorporadas a las minas de la Corona el 10 de Junio de 1789, dado el interés que para el Estado tenía el mercurio, siendo comparadas en la época con las minas de Almadén. Los resultados obtenidos serían muy distintos.

Mina La Plata (Mina La Esperanza)
Cinabrio. Cristales 1-2 mm (Col. y Fot. Miguel Ángel Martínez)
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Aunque se cita la presencia de algunos cristales de cinabrio en los inicios de las labores históricas, el cinabrio aparece por lo general aquí en forma pulverulenta, procedente de la alteración de la tetraedrita mercurial. Las muestras colectadas en la actualidad por Miguel Ángel Martínez, en las que podemos observar cristales bien formados comprendidos entre 1 y 2 mm de tamaño, constituyen por tanto una interesante novedad para esta localidad clásica.

Mina La Plata (Mina La Esperanza)
Cinabrio. Cristales 1,5 mm (Col. y Fot. Miguel Ángel Martínez)
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El nacimiento del pueblo de Almadenejos se debió al descubrimiento de la mina de mercurio conocida como mina Vieja Concepción, en mayo de 1699. En torno a su pozo se levantaron algunas chozas para albergar a los trabajadores. Posteriormente se irían construyendo algunos edificios, como almacenes, oficinas y viviendas, disponiendo incluso de un hospital para mineros. Los primeros trabajos de extracción se iniciaron hacia 1780.

Mina Vieja Concepción
Brocal rodeado de muros (Fot. J.M. Sanchis, 2024)
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En el año 1779, el oficial de minas Pedro Sánchez Aparicio descubrió un nuevo yacimiento muy cercano a Vieja Concepción, bautizándose entonces esta nueva explotación con el nombre de Nueva Concepción, también conocida como Mina de la Concepción de Gilobreros. Los primeros trabajos de extracción se iniciaron en 1781.

Mina Vieja Concepción
Recinto del pozo (Fot. J.M. Sanchis, 2024)
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El agotamiento del mineral, la gran profundidad alcanzada en ella (230 m) y la puesta en marcha de la nueva mina obligarían a su cierre en el año 1800. De ella solamente puede contemplarse en la actualidad, dentro de un recinto vallado, el brocal del pozo, rodeado de algunos muros de piedra y ladrillos. Los escasos restos de esta mina se encuentran junto al Cerco de Buitrones, amplio espacio amurallado donde se destilaba el mercurio.
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