Este presidio fue construido en 1754 en sustitución del construido en 1525 (llamado “La Crujía”), destinándose a albergar a los presos forzados, esclavos y gitanos que cumplían condena trabajando en la extracción del mercurio. Dispuso de dos plantas y un patio central, todo ello rodeado por una elevada muralla.

El trabajo de estos presos consistía en desaguar la mina, el lavado y la recogida del mercurio en los hornos de reverberación, a la carga de leña para la alimentación de los hornos y al transporte del mineral desde el interior hasta ellos. Todas estas labores de los penados se mantuvieron hasta 1799. Posteriormente, la cárcel se convirtió en Cárcel Provincial, acogiendo tras el final de la Guerra Civil a un gran número de presos políticos. El edificio se derribó en 1969.

Mina de Almadén
El profesor L. Mansilla nos muestra aspectos diversos de la cárcel (Fot. J.M. Sanchis, 2024)
AccederAl construirse en el año 2001 el nuevo edificio de la EUP de Almadén, se descubrieron en los bajos los restos de la antigua prisión, que ocupan una extensión de unos 100 m², divididos en dos zonas. Los constituyen doce celdas de castigo de 4 m² cada una, con pasillos y espacios comunes, y fueron construidos con piedra y ladrillos.

En la segunda zona de las ruinas se creó, en 2006, el Centro de Interpretación de la Real Cárcel de Forzados de Almadén, donde se muestra mediante audiovisuales como era la vida de aquellos desdichados y las enfermedades que padecían.



























































































