
Mineralogía Topográfica Ibérica
Presentada el día 1 de octubre de 2022 en el marco del XIX Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico y Minero, celebrado en la ciudad de Cuevas del Almanzora (Almería), la presente obra se centra en la historia de las minas y fábrica de alumbres de Rodalquilar (Almería) del siglo XVI, abarcando temas de geología, laboreo de minas, fabricación de alumbre, comercio nacional e internacional, análisis geográfico regional, historia económica y patrimonio minero.
HERNÁNDEZ ORTIZ, F. y CAPARRÓS LORENZO, R. (2022). Los alumbres de Rodalquilar: un yacimiento excepcional. La frontera del sureste, Almería, 273 pp

Francisco Hernández Ortiz y Rodolfo Caparrós Lorenzo
AmpliarLa descarga gratuita del libro en formato digital se puede hacer en la página web de SEDPGYM (Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero) en su apartado de Publicaciones, subapartado Libros.

Agregado botroidal de atacamita. Encuadre 3 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 20553 (Fot. E. Ortiz de Zárate)
AccederSobradamente conocidos son los bellos cristales de atacamita rescatados en las escombreras de mina La Estrella, en lo alto del Barranco Jaroso. Figuramos hoy un ejemplar, no tan típico para esta localidad, donde la atacamita se presenta en agregados botroidales conformando tapices sobre la superficie disponible. Las fotografías han sido realizadas por Enrique Ortiz de Zárate sobre el ejemplar MCNA 20553 conservado en el Museo de Ciencias Naturales de Álava.

Agregado botroidal de atacamita. Encuadre 3 mm. Col. Museo de Ciencias Naturales de Álava MCNA 20553 (Fot. E. Ortiz de Zárate)
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La mina se encuentra situada en la barriada de El Garbanzal de La Unión. Fue denunciada en 1881 por Miguel Núñez Navarro, Miguel Zapata y Sebastián Pérez García. En 1885 se hizo cargo de la misma la S.M.M. de Peñarroya, que en 1886 amplió la concesión mediante una Demasía.

Lindaba con las minas Lo Veremos, San Clemente, Precaución y La Cierva, y entre 1931 y 1934 se efectuó una reducción de pertenencias. Su pozo principal, llamado San Sebastián, contó con 5 plantas y una profundidad de 310 m.

Se conservan en relativo buen estado su castillete metálico con sus dos poleas (el primitivo era de madera), la casa de máquinas semiderruida, los tambores de ésta y una esbelta chimenea de ladrillo de considerable altura.
