Cargaderos de La Benedicta, Sestao, Vizcaya

lunes, 29 de mayo de 2017

Cargaderos de La Benedicta

La Benedicta, a principios de siglo (Arch. J.M. Sanchis)

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La concesión para construir un ferrocarril que uniese los cotos mineros de Galdames y los cargaderos de La Benedicta se otorgó en 1871 a una sociedad vizcaína que algo más tarde traspaso sus derechos a una empresa hispano-británica, The Cantabrian Iron Ore. Tras la venta de sus instalaciones siderúrgicas, esta sociedad cambió de nombre para pasar a denominarse The Bilbao River and Cantabrian Railway Co., Ltd.

Cargaderos de La Benedicta

La Benedicta, en una postal coloreada a mano de principios del siglo XX (Col. J.M. Sanchis)

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El ferrocarril de La Benedicta-Galdames, de 22,8 km comenzó a funcionar en 1875, prestando servicio a diversas minas de la zona de Somorrostro (Victoriana y Carolina, Victoriana y Confianza, Isabela, etc), para acabar en los dominios de las minas Adelaida, Escarpada, Dudosa, Tardía, Berango, etc. En la ría de Sestao se construyeron cuatro cargaderos de mineral, elevados sobre postes de madera, aunque más tarde se sustituirían parte de estos apoyos por otros más resistentes de mampostería. La longitud total de los cargaderos era de 450 m, y contaban con dos vías de entrada. El destino principal de los embarques de hierro era Inglaterra.

Cargaderos de La Benedicta

Cargaderos, hacia 1950 (Col. J.M. Sanchis)

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A comienzos de los años 20, y ante el alarmante descenso del tráfico de minerales, se utilizó este ferrocarril para el traslado de piedra caliza desde las canteras de Bodovalle hasta la factoría de Altos Hornos donde era utilizada como fundente. En 1936, la línea fue adquirida por la Diputación de Vizcaya, quien la vendió en 1946 a la Sociedad Babcock & Wilcox, que proyectaba entonces la construcción de un astillero en la dársena de La Benedicta, proyecto que no llegó a materializarse. Ferrocarril e instalaciones se paralizaron en 1968, desmantelándose en 1972.

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