Dos comunicados y una reflexión

sábado, 20 de octubre de 2012

Comunicado 1

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Así es más fácil definir las políticas energéticas y demás usos del territorio al margen del conocimiento de la realidad objetiva.

Comunicado 2

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En un bonito artículo titulado La ciencia y la historia, publicado en Babelia, Diario el País, Madrid, el 21 de octubre de 2000, el físico español Cayetano López escribía entre dos siglos la siguiente reflexión:

Los avatares del siglo que ahora termina no se agotan en las hazañas de políticos o militares, ni en las recetas de los reformadores sociales. Bien al contrario, se han apoyado muchas veces en el avance del conocimiento de las leyes que gobiernan el mundo físico y en el enorme poder que ese conocimiento comporta.

Y un año antes leía a Edward O. Wilson en su bellísima obra Consilience (Galaxia Gutenberg – Círculo de lectores, 1ª edición, Barcelona 1999):

Pero la inmensa mayoría de nuestros líderes políticos tiene una formación exclusivamente en las ciencias sociales y las humanidades, y no conoce las ciencias naturales, o las conoce muy poco. Lo mismo ocurre con los intelectuales públicos, los articulistas, los que crean opinión desde los medios y los guías espirituales de la intelectualidad. Sus mejores análisis son meticulosos y responsables, y a veces correctos, pero la base sustancial de su sabiduría es fragmentaria y sesgada.

QUÉ POCA FÍSICA Y CUÁNTA METAFÍSICA barata en esta intermibable sucesión de planes de enseñanza gubernamentales con que los ciudadanos españoles hemos venido bregando el último cuarto de siglo. ¿Cabía entonces imaginar otro presente distinto al nauseabundo olor que hoy impregna gran parte de nuestra realidad?

Me voy a buscar piedras. Están ahí desde siempre. Algo podrán contarme sobre lo real y, en cualquier caso, bien podrán servir para armar una honda.

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